7 de febrero de 2008

"Lo siento, a mí me gustan" texto de Ramón Úbeda para la exposición en la Galería Alonso Vidal

Lo siento, a mi me gustan

No se si Pepa me dejaría poner alguno de estos cuadros en casa. Prefiero no preguntárselo. Con esto de la pintura nos pasa lo mismo que con el cine. Lo que a ella le gusta resulta que a mi me da sueño. Y viceversa. De vez en cuando le intento colar alguna de las películas que me divierten, y lo permite, pero con lo del arte no tengo nada que rascar, porque la que de verdad entiende es ella. Si en una exposición discutimos discutimos sobre lo buena que es esta o aquella obra, siempre llevo las de perder. Si se trata de algo más trascendente como colgar un nuevo cuadro en casa, a propuesta mía, entonces no hay discusión posible y acabo huyendo como un cobarde porque mis argumentos para convencerla, hay que reconocerlo, suelen ser bastante primarios. 
"Lo siento, a mi me gusta" es lo más que atino a decir. La sentencia o la súplica, según se entone, la adopté del título de un artículo que Josep Miquel Abad escribió hace muchos años en defensa de Cobi, cuando se presentaron los primeros bocetos de la mascota olímpica de Mariscal y todo el mundo la trinchó. Si se pronuncia con firmeza o al contrario, cual Calimero, la frase suele funcionar, porque por un momento le hace dudar o enternece al erudito. Claro que después hay que explicar porqué te gusta la pintura en cuestión, pero entonces es más sencillo porque de golpe nos trasladamos a un terreno más mundano. Y para gustos, los colores. Hay personas que prefieren una tortilla de patatas a una espuma de zanahoria de can Bulli y no tienen que justificarse por ello.
Esa actitud de Agustí, la soltura con que se quita el traje de empresario de Cha Chá para ponerse el de artista sin tener que justificarse, es de entrada lo que más me admira. Después, si hay que entrar en detalles, me gusta ese punto icónico y de macarra saleroso que tiene su obra porque recuerda aquello que llamaban underground, pero con la ternura que transmiten los exvotos mexicanos. Ahora que me he soltado, me atreviría a decirle a Pepa que me gusta también que los cuadros tengan textos o subtítulos, como esas películas en versión original que de vez en cuando me obliga a ver, porque así me entero más fácilmente de lo que explican. Las llaman "arte y ensayo" y deduzco que es literalmente lo que hace Agustí, le aprieta la vena artística y no duda en ponerla en práctica.
RAMÓN ÚBEDA 2008




Agustí Garcia